Después de unos días de ver cosas y trabajar como un chino, ya estoy de vuelta en Bilbao. Antes de salir, partí con la buena intención de escribir diariamente una entrada en este blog pero el día a día acaba con las mejores intenciones muy fácilmente. No obstante, los recuerdos que traigo son intensos y los quiero compartir.
Como sabréis fuimos a Pekín de la mano de GAIA para asistir a las conferencias de Sidereus, enmarcado en el titánico proyecto Galileo de la Agencia Espacial Europea y la Comisión Europea. Básicamente nos pusieron al día de todas las soluciones GNSS que existen actualmente y de las que estarán disponibles en los próximos años. La verdad es que el tema fue más márketing que otra cosa pero hubo alguna ponencia interesante. Me quedé con la sensación de que muchos países estamos dedicando muchos recursos para dar solución a un mismo problema y que lo único que prima son los intereses económicos. Actualmente tenemos GPS y GLONASS y están en desarrollo IRNSS (India), Compass (China) y Galileo (Europa). Tanto la India como China tienen sus programas más adelantados que el nuestro. Técnicamente nuestros sistema está plenamente definido, “sólo” falta que los políticos pongan la pasta encima de la mesa. En la conferencia había gente de la India, China y Europa dando conferencias y dio la sensación de que cada uno buscaba vender lo suyo. Es una pena.
Después de las conferencias teníamos previstas varias reuniones bilaterales con empresas chinas e indias. Algunas reuniones fueron interesantes, otras no tanto y algunas de las planeadas ni siquiera tuvieron lugar para desesperación de los organizadores del evento. Parece que los chinos están un poco saturados de empresas extranjeras que quieren hacer negocio con ellos y estaban más interesados en buscar distribuidores de sus productos en Europa que en cualquier otro tipo de colaboración. Lo que sí fue bastante provechoso fueron las reuniones que tuvimos con empresas europeas, especialmente con el representante del cluster de empresas TIC de la región alemana de Baviera. Tienen muchas ganas de hacer cosas y están abiertos a la colaboración. Parece interesantísimo!
Mi experiencia personal en Pekín ha sido increíblemente positiva. He de reconocer que me daba un poco de respeto ir solo hasta allí pero la verdad es que he conocido gente majísima. Quiero destacar la amabilidad Fernando Alana y Begoña Benito de GAIA y de Marco y Gorka de Avangroup, qué gente tan maja. Ha sido una gozada tratar con ellos. Como ciudad desde luego, Pekín es sobrecogedora. Tiene una mezcla fantástica de tradición y modernidad. Con el ajetreo propio del evento y los pocos días no he podido ver gran cosa pero lo que he visto me ha dejado la boca abierta. El día que llegué para aguantar el bajón del jet lag me fui a dar un paseo por la ciudad yo solo. Caminé unas cuantas horas y llegué, más o menos de chiripa, a la plaza de Tiananmen. Impresioanante. Es la plaza más grande del mundo y cómo se nota. Es el típico sitio que has visto mil veces en la tele y te parece irreal estar allí. Eso sí, hacía un frío del mil demonios. La Ciudad Prohibida está muy cerca de Tiananmen pero no lo vi el mismo día porque estaba cerrada. Fui al día siguiente con los compañeros de Avangroup. Te pone los pelos de punta cuando piensas su historia y además es muy bonita. Hay un parque de cuyo nombre no me acuerdo justo en la entrada y es la foto que ponen en la Wikipedia en la entrada de “idílico”. Es coña. Contar cosas concretas de la ciudad no tiene la gracia que me esperaba. La sensación de caminar por Pekín y pasar del típico barrio con casas viejas y bajitas, entre tiendas donde estoy seguro que venden mogwai (gremlins) y pasar en un pispas a un distrito lleno de impresionantes rascacielos es sobrecogedor. Todo a tu alrededor es llamativo, la gente andando en bici con mascarilla para la contaminación, la forma de conducir de los chinos, las pagodas, el olor (a comida china), las máquinas de aire acondicionado en cada casa… Todo lo que ves te choca, incluso lo que no ves. Hay poquísimos niños, los ancianos no sé dónde los meten… Bueno, igual vi unos cuantos pero como la gente no tiene arrugas ni cuando tiene 104 años pues te despista un poco.
En fin. Pekín es un lugar digno de visitar y estoy orgulloso de haber disfrutado de la oportunidad de ir hasta allí y quiero agradecer a Alfredo que se haya acordado de mis intereses al oír hablar de este evento en Pekín. Nunca olvidaré el día que me dijo que había surgido la posibilidad de viajar a China como tampoco la sensación de incredulidad y de cosquilleo ante la puerta que se abría.
Ahora, hay empresas en China, en la India, Italia y Alemania que saben que en Bilbao hay una empresa que se llama Iparbit donde se hacen las cosas bien. Ojalá podamos trabajar junto a empresas de otros países, no sólo por el privilegio de viajar, si no para construir un futuro de colaboración y no repetir el error que se ha cometido, sin ir más lejos, con GNSS donde cada país gasta miles de millones por su cuenta. Creo que tenemos la oportunidad de trabajar en proyectos de alcance y, si somos ambiciosos, podemos mejorar la calidad de vida de la gente.
Esto es lo que os puedo contar de mi experiencia en China, es lo más importante. El resto de cosas como los regateos en el Mercado de la Seda, las aventuras cuando cogíamos un taxi y la vida cotidiana con mis compañeros es algo que quedará en mi memoria y que compartiré con vosotros a través de imágenes en nuestra zona de Flickr.
Saludos!

